Eterna búsqueda de cielos sin cadenas
que miran absortos tus ropas destrozadas
por arañazos bestiales que quiebran tu sonrisa.
Mirada cómplice de luciérnagas azules
encienden sigilosas los volcanes
de mi pecho.
Agitadas mis playas exclaman por tu oleaje
en el vuelo ilusorio de espejos cósmicos
que rayan mi mirada perdida en tu vientre.
Sueño de luz entre sábanas de ébano
Enredaderas de manos alborotadas
plagadas de deseos tribales.
Despego del cristal la telaraña
mientras caen las gotas de rocío sobre tu cuerpo.
Te besaré, amor mío
y despertarás como el sol sobre mis mares.
Te amaré MI SEÑORA
eternamente, con el alma
embriagada de mágica entrega...
con melodías de paz descansará tu pesadez
en mis brazos.
Brillará tu piel en mis fuegos y sanará
la herida de los miedos tormentosos...
Entrego mi esencia de hombre por tu risa,
dueña de mis caminos...
metamorfosis de ángeles... Solo luz seré para tí.
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