Más allá de la locura me llevas amor, sobrevolando el delirio, desvarío en prados sembrados de pasión.
El anhelo pasea desnudo en mi cuerpo, esperando ser calmado por tu piel..
Se posa en mis párpados el deseo inundandome los ojos de vos..
Mi amor, mi amante, mi amada...te apoderas de mí y penetras mis centros... me despojas de la razón sometiendo mis sentidos, abres mis cielos y mis infiernos, y eyaculo sobre tu alma...
Me revuelves y mi voz dibuja orgasmos incesantes desde las alturas desconocidas por la mente, volando...
Me devoras y arremetes y me entrego cual playa al poderío del océano...
¿Cómo haces amor para entregarme al éxtasis y danzar incansablemente sobre el?
Recojo tu pecho desarmado y lo moldeo a mi antojo, renaciéndolo.
Te recorro trémulo, sintiendo como crece como un río la fiebre que hierve mi sangre... irracional... solo tu voz... tu repiración... tu cuerpo... tu alma... y mi ser desbordado de placer.
Mis manos inquietas sueñan con perderse en la exquisitez de tu entrepierna, palpitaciones explosivas agitan mi pecho que grita hambriento de vos... sedientos tus senos, se tornan erectos y voluptuosos esperando mis labios...
Embriagado en deseos, te penetro...sin estar a tu lado...
Llego a tí, te perforo... caliente... húmedo... ardiendo... borrachos de ternura y envueltos en desesperantes ansias... sin estar a tu lado...
¿Cómo haces para internarme en las profundidades del placer sin rozarme siquiera?
Tan lejos del mundo, sin tiempos ni barreras... solo el oleaje de tu ser, vistiendome de completud... de dicha... de completa felicidad.
Me conviertes en líquido... en fuego... en viento...
¿Cómo haces?
Desde el silencio me completas también... desde la lejanía...
Cuando despierta el sol penetrando en el cielo, coqueteando a las nubes alborotadas y ansiosas por el fuego; encuentro allí tu mirada... profunda, brillante, sensual y serena destellando dulzura; y le ofrezco refugio en mis ojos que impacientes esperan por tí.
El viento me cuenta el paso del día y a los pies de la tarde que camina, mi alma vagabundea por tu piel.
Los aromas de jardines hermosos no logran acercarse a la frescura que me obsequia el eco de tu voz...
Y en la quietud de la noche... la luna sonrie cómplice de mi Ser que clama por el tuyo..
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