La verdadera tragedia no es el final de un cuento sino la imposibilidad del comienzo. Los cuentos que no comienzan son los verdaderamente trágicos.
" Capítulos enteros, el primer beso relatan ". Libros luminosos, libros oscuros, pero llenos, los de la biblioteca de tu alma, no son trágicos. Los libros en blanco, los que nunca comenzaron a escribirse, esperan. Los que nunca comenzaron a escribirse ni podrán hacerlo, son la verdadera tragedia.