Descubre el cofre perdido en la alcoba
arañando cristales de pasión entre abismos fatales,
mientras sus manos delicadas alcanzan
el calor en las hogueras de lo prohibido.
Deseos voraces de esculpir la piel
del varón alado...
del intrépido asesino de su calma
hasta colmarse del placer de lo inacabable...
Princesa de lunas azules,
mutiladas por lágrimas doradas
comprendidas tan solo por los brazos aterciopelados
de la madre tierra.
Se convierte en fantasía y sanación
entregando su piel y su ternura
en la profundidad de las noches,
esperando la fragancia mística de los labios deseados...
Ella... esmeralda sublime de la magia
hermosa musa de sueños vibrantes...
ella... pequeña brisa enredada en espumas rosas:
...Ella es una mujer... enamorada...
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