Me interno en las fauces de lo incierto
vivo navegando en océanos lejanos...
escapando de la ausencia de tus manos
sagrado néctar de mi pasión.
Cuando te vas, trastoco mi rostro,
aúllo a la luna, y a tus venas,
despojado de toda razón.
Clavas en mí tus espinas
profundas como la noche
vibrantes como tus besos
eternos sueños de mi amor.
Cuando no estás...
mi cuerpo gime sediento
armando y desarmando
el delirio sobre mi piel...
Locura desenfrenada que tiñe
mis sábanas, para refugiarse
en el sosiego de tus promesas
de posesión.
Me colmas y te vas...
saciado de saber que por siempre seré tuyo.
Te alejas: señoreando en mis volcanes
gobernante de mis cielos...
Vistiendo con indomables deseos
el dorado telar
entre tu estrella y la mía...
Cuando te vas...
... es solo un sueño,
porque me llevas contigo
mientras yo,
... duermo en tí...
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