Fecundas las garras de mis desorbitadas pasiones,
lamiendo la cavidad de mi alma...
resguardas en tus profundidades el temible aliento de lo prohibido, saboreando mi curiosidad.
Las fauces de tu vientre palpitan mi majestuosidad
y escucho el balbuceo de un niño...
Utero cálido en donde recojo mis cansados párpados...
Estremece la dulzura de tus ahogos, Señora de mis playas...
Escondo linajes de tiempos estériles, y observo tu cuerpo bañado en aromas de hembra presurosa...
La espuma de tu pecho esculpe mis manos y rocías de
éxtasis el vibrante gemido de mi piel...
Heroico y pavoroso
Agreste y cándido
Sutil y tenebroso...
Abro tus centros con facilidad y penetro en oleajes de saladas lágrimas...
me confiesas el purgatorio y hacemos el pacto:
Traerás la muerte de mi soledad arrastrando el final...
Y expulsarás en rojas convulsiones tu orgásmico rugir, entregando a mis manos quebradas, el corazón de mis deseos...
...Hierven las palabras destrabadas por la fuerza de tu aliento...
y solo puedo suspirar...
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