sábado, 24 de noviembre de 2007
Imagen
En el espacio sin límite del tiempo
busco el sin demora, el día exacto,
el plazo que la tierra reservada a mi cuerpo
se abra en espejo de polvo, instante por instante.
Parto al choque del golpe aterrador
a unir mi principio, mi sangre, mi materia.

Voy corriendo hacia el abismo
con alas de opacas superficies,
llenándome los ojos recién nacidos de día,
llenándome los ojos de cuchillos
que se entierran en la noche.

Entra afinando la muerte por la llaga
y me desangro de la espera, de la hora.
Entra cantando por la herida de mis huesos,
la ausencia que se filtra en la longitud de mi vértebra.
Los que están atrás de mí, no me verán caer.
Los que están adentro mío me verán volar
alucinado en el dolor.

Ahora hagan silencio, por favor.
Afuera el agua devorada por las manos del sol,
agua carnívora, desaforada...
Cerrar los ojos hacia la teoría.
Lanzarme en el abismo de la noche lánguida.
Silencio.
Me devoré las palabras que querían nacerme del pecho.
Oceánico silencio.
Escombro del lenguaje.

No puedo contar el secreto que mis ojos ven,
su sombra decapitada se apodera de mí
y voy por esas noches, sonámbulo,
Dormido en mi espejo quemado,
esperando las hogueras imperturbables
de tus dedos ardiendo solos
en la noche pálida...

Si me animo a ver en sus ojos y explicar,
es por temor a perderla,
perder mi nueva esperanza, mi salvación,
porque me es necesaria, es mi otra parte,
inseparable a mi habitual forma,
lejana en el mar, en mi presencia,
que está en sus ojos, que alumbran un poema...
Que irradia en mis sueños, la luz
de su amado cuerpo ausente,
palpitando entre mis venas...

A veces me abandono en suspenso silencio,
no hay nadie sobre la tierra, aunque esté en la multitud,
sólo escucho la sinfonía de mi sangre
que certifica una morada en el lugar de tu locura.

Pero hay otros días, en que de nuevo la esperanza
retorna en busca de los imposibles, fantasmas que extraño.
Y solo con mis voces,
extraigo color del desierto en calma...

Las letras son la llave del jardín prohíbido.
Para contar la visión del mundo
sólo necesito una casa amputada de ruidos, de voces...
Ninguna estrella me ilumina más que a otro,
no hay pretextos, de saber sobre una música jamás oída.
A veces las palabras sólo son
compañía en este naufragio...

Y ahora tiene que cuidarse de este amor.
De mi voz.
Suprimir en su mirada esta imagen mía:
descendiendo aún más profundo,
en los ojos, en el fondo del espejo...

Anoche, en la hora del sueño inocente,
miraba los ojos del ángel de ojos claros,
Es tuyo mi amor,
mi silencio, mi sombra.
Tuyo es mi jazmín,
mi voz sin palabras,
mi misterio antiguo.
La sonrisa sin penas,
la última sonrisa,
tatuada en este poema...

... Mi último poema...

Tags: Poema

Publicado por al_sur_del_cielo @ 17:50  | Poemas
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Icaro_en_el_sol
domingo, 25 de noviembre de 2007 | 22:48
Sublime ceremonia para sepultar un capítulo de tu vida, quizás el más doloroso...
Tu existencia se ha visto amenazada por sombras por mucho tiempo ya. El mundo estuvo en tus manos y él te tuvo entre las suyas como a un juguete de la fortuna. Esta es sólo una muerte más a tu temprana edad, un latigazo más para que caigas, te golpees y laves tu alma, aún si ya no quedan fuerzas para llorar.
Cada fin es un principio, un pedazo de arcilla para moldear con tus manos, las mismas que todo lo han sentido. Creo en tus manos, como siempre. Y creo que el norte se va a poner a tus pies cuando le demuestres al mundo quién es dueño de quién, por una última vez.
Publicado por al_sur_del_cielo
miércoles, 28 de noviembre de 2007 | 3:16
Solo.
Me bailo en la cuerda floja,
asisto a todas mis muertes.
Solo,
creciendo en mi espejo,
dentro del silencio pálido.
Solo,
yo,
en mi primera persona
del singular...
Publicado por Invitado
miércoles, 28 de noviembre de 2007 | 16:21
Que nunca sea el ultimo, amor...
Hoy tengo sed de vos, una que no perdona tardanzas, que encuentra en el reloj un enemigo y que ermitaña aguarda por saciarse en vos...
Hoy quiero que recibas este loco amor, que se impacienta por fundirse entero, que no entiende de treguas, que se muerde los labios, camina de prisa, se atropella con todo por llegar a tu encuentro, que ríe, llora y desvaría por que no puede más, por que no sabe como manejarse con cordura, porque que ya perdió toda soberbia y dignidad y que no tiene más nada que alegar a su favor...
Solo que te necesito...vos tambien sos mi angel, mi angel de ojos negros, mi angel de la medianoche...