¿No ves ese perro negro que ronda por los sembrados y por el rastrojo?... Es como si tendiera sutiles lazos mágicos alrededor de nuestros pies. El círculo se está cerrando, ya lo tenemos encima.
(Fausto I, Ante la puerta)
Creo, realmente estoy convencido, que mucho puede el deseo frustrado. Ni por modestia, ni por desconfianza, puedo aseverar que el destino no se cambia.
No importa que determinación tome, en la cual yo sea el único testigo. Todo lo que sucede ya está resuelto de antemano. No debería ser difícil vivír, si reducimos todo a esta escala no habría que zanjar ninguna elección.
Es acaso que lo que adoptamos no es una simple elección, sino que estamos cumpliendo un camino marcado mucho antes?. Es acaso la rebelión interna contra el destino lo que nos dificulta cada una de esas elecciones?.
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