Creí que venías a mí con la voz coloreada como una puerta abierta, en las montañas de bellos nombres, con lo que aún permanece cuando se mueven las cenizas...
Me equivoqué.
Esta mañana no vino porque no vino, y sé que jamás vendrás. Y ya se volvió el verano. Nada esperaba de tu venida, aunque muy dentro mío todo lo esperaba.
Yo quisiera no tener que hablar, pero tengo que desanudar mi garganta. Cada hora, cada día, tocas la puerta de mi corazón y desapareces. Lo desgarras. Te llevas parte mía. Muero cada día en vos. No soy feliz, jamás lo seré... Intenté serlo, pero no puedo. Tus idas y vueltas. Tu melancolía... tu "te quiero pero lejos" me vuelven una persona fracasada, triste...
Donde quedaron mis sueños?. Donde te dibujo en esos sueños olvidados?. Estás en la luz de los sueños ahogados, y yo también voy a arreglar esto... cuando me callo, cuando intento olvidarte, vuelves como si tuvieras miedo de perderme...
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