Soñar... Sí, quiero soñar... Hasta ahora, el sueño, aún con ojos abiertos, es el portal que me muestra el camino para encontrar un refugio, donde sólo una mirada hace falta para describir lo intangible, cuando la emoción ahoga la garganta y se derrama en arroyos de cristal por mi mejilla.
Mi ángel aguarda en mis sueños para desplegar sus alas sobre mí, para colmarme de dulce dicha de su abrazo, de tierno fuego de sus labios. No quiero despertar del sueño si no es para cruzar el portal. Estoy a un paso nomás. Voy a soñar, hasta avanzar.