lunes, 24 de marzo de 2008

Soy mortal. Todos (o casi todos) podemos ser perdonados... acaso, lo  queremos?.

Al menos yo no hago nada para intentarlo. El estado de no-perdón tantas  veces me hace sentir vivo. Entonces tendrá que ver con  esta hermosa condición de mortal que sobrellevo. Si al final de cuentas, no quiero ser eterno. No quiero suplicar más. No  quiero sentir dolor. No quiero pedir perdón.

No creo en el perdón divino. Sólo en el humano. Ni siquiera en una divinidad con la tarea de castigarme. No creo en el castigo divino, el castigo está acá, en esta vida. Más bien creo en el destino, aunque este podría tener un origen divino...  no lo sé. Tampoco creo en otra tierra, en otra vida, más que en ésta.

Por  más perdones humanos que consiga, no se puede evitar lo inevitable. Eso es lo que yo pienso, pero respeto lo que piensen los demás.

Sin embargo, hay cosas que no tienen perdón... no que yo lo quiera...

Cómo voy a pedir perdón por quererte tanto?.

Prefiero mi culpa de quererte, prefiero sentirme vivo cargando con eso, no me arrepiento de sentir así, Y tampoco creo en tu perdón, porque no tienes por qué perdonarme, amarte  ya no es un pecado, ni un capricho, es una manera de vivir o de  morir...


Tags: Reflexión

Publicado por Desconocido @ 21:30  | Reflexiones
Comentarios (4)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Poiesis
miércoles, 26 de marzo de 2008 | 20:55
Sigues transmitiendo con la fuerza y sentimiento de los maestros.
Publicado por Icaro_en_el_sol
domingo, 30 de marzo de 2008 | 21:28
De más está explicarte
por qué termino amando
el espacio de la cama
donde has descansado
cada día y cada noche
en que entrabas volando
a besarme los hombros
y tomarme la mano.

Y un día no te fuiste
porque partir era en vano,
si al despertar dejabas
tu esencia como un manto,
abrigando mi sueño,
deshaciendo mi llanto,
y entonces decidiste
que no me aparte de tu lado.

Y me ataste a tu cintura
con un beso de tus labios.
Y si te alejabas un paso,
otro paso yo había dado.
Y así fue que nos unimos
como un muelle y un barco:
un muelle solitario
y un barco naufragando.

Y ahora me muestras el lienzo,
con nuestras formas bosquejado,
y yo te traigo colores,
de aquellos brillantes y claros,
para que pintemos el paisaje
de esta bahía en verano.
Publicado por al_sur_del_cielo
lunes, 22 de diciembre de 2008 | 17:23
No sé qué perdonar, porque no me atrevo a ver lo que han dejado...
En el tormento de la ausencia, solitario, trato de enjaular el viento...
Publicado por Chemarubiov
viernes, 20 de febrero de 2009 | 15:26
ESO DEL AMOR,
es cosa de...
por eso eso del perdón
se puede...
decir acaso que morir y vivir

sean


¿ las dos cosas centrales de esa cuestión?

saludos desde alguna Costa de Marfil.