Te muerdo, te devoro.
Un aullido de lobo se anuda en las cuerdas hambrientas del ojo.
Necesito de tu sangre mojada.
Necesito de tus brazos partiendo espuma del mar.
Necesito de tus pulmones abiertos a la lluvia, hasta la boca.
Te quiero y te conjuro.
Quiero que lo tengas, todo.
Conjuro tu secreto, exacto.
Quiero más.
La vida y la muerte.
Luz y fuego...
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