
No recuerdo nada de despedidas,
porque quién se ha ido no se despidió...
como un cuchillo temeroso donde se guarda mi destino.
Volveré a reir con el cielo negro?.
En la oscuridad rompen la tiniebla
palabras hermosas desde la distancia...
Y el feroz monstruo con alas de noche despliega su curva,
me muerde injustamente...
Quién será mi lumbre, el hambre de mis venas?.
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