La cordura no existe, es un buen invento del hombre para cambiar el título a las cosas triviales, a lo sensato, a lo normal, a lo rutinario...
Me arrodillo ante lo diferente, y ante la humanidad que le duelen los bufones, y las putas, y los locos, y los sonámbulos, y los rombos de los trajes del payaso y lo demás...
Bienvenidos sean los orgasmos de locura. La risa es un buen espejo para mirarnos...