
Con el tiempo aprendí que no es igual cuando se pierde.
Entonces te digo: hoy me perdiste.
Con asombro veo el intrépido gesto de tu esfuerzo en la conquista de las pasiones elementales.
Con el tiempo aprendí que cuando digo: basta, hasta aquí llegué, es cuando más se enciende tu deseo...
No me consuela. Me desconsuela, me desconcierta...
Tags: Reflexión