Malherido por la estocada en las vísceras que me dá la juventud que se
sueña rosada. La sangre recorre mi cuerpo hasta mis pies henchidos por
caminar hacia ningún lado. Y se mezcla con mis lágrimas internas,
saladas, ardientes, tan llenas de angustia y forman un río turbio.
El malherido, que es virgen de amor de verdad tiene calado en los
huesos el papel secundario en la propia vida. Al malherido le falta
pertenecer al lugar donde siempre habita...
... Y tus besos que suben por mis piernas, lamiendo sin asco la sal.
El malherido, está siempre rodeado de personas, pero vive pensando en
la que tiene lejos. Metió sus fantasmas en el placard para pelear
contra los que atormentaban al que recorre su cuerpo con besos que son
puro fuego. El malherido tiene miedo pero quiere quemarse igual, así se
siente vivo...
... Y tus besos trepando por mi cuerpo...
El malherido está frente a su futuro deseado y estira la mano con miedo
para tocarlo, adueñarse de él, abrazarlo. Y cuando lo siente moverse,
retrae su mano pensando que lo va a romper, pero él no puede dejar de
ser él. Desea ser perfecto sin saber cómo es ser perfecto...
... y tus besos que suben hasta mi boca y me hacen callar y me sacan de esta crisálida cubierta de heridas...
No estoy acostumbrado a este cuerpo que no para de sentir, que se
siente estallar a cada segundo con tu sonrisa o que se siente romper
cuando la sombra se adueña de vos...
Te amo con lo poco que soy y con lo demasiado que te ansío...
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