Tiene en la mirada el hechizo de mar.
Deseo ahogarme en sus aguas fascinantes.
Dejarme caer, aunque me duela.
Sin el mar me muero, porque el agua
es el reflejo de mi soledad.
Soledad oceánica.
Imposible contener en este cuerpo limitado
todo el océano.
Cuando no puedo más, lloro...
Hoy no puedo más.
A veces me pregunto si la noche
solo fué inventada para que te llore...
Pero no más lluvia de tus ojos,
ni de los mios...
Lluvia, lágrimas...
Cuando llueve y cuando lloro, mis ojos son opacos.
En ésta primavera húmeda y sombría
desoladas lágrimas recorren mi coraza herida.
Quién estremece mi nombre?.
La privación de sus ojos claros...
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