Martes, 06 de mayo de 2008
En cuanto el silencio
envolvió la oscura sábana del cielo,
pude divisar suspendido en el espacio,
por un instante,
al sueño.
Visto que fuí el único presente,
supongo
que era mío.
Visto que este sueño
no era confiable, ni liviano,
traté de abandonarlo.
Aquí estoy,
no sabemos nada de su origen,
frente al espejo
pude comprobarlo:
no sabía nada de mí.
Desde el principio,
en una inmensa nave de palabras,
soy el que espera...

Tags: Poema

Publicado por al_sur_del_cielo @ 16:48  | Poemas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios