Domingo, 28 de diciembre de 2008
Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios...

Qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo...

Eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados...

Tags: Poema

Publicado por al_sur_del_cielo @ 2:22  | De otros autores
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Comentarios
Publicado por princesa
Martes, 06 de enero de 2009 | 0:13
*que este nuevo a?o.llene tu vida de momentos maravillosos!
un abrazo gigante!